Valparaiso is an incredible city, edgy, beautiful, and ugly at the same time. It has an irresistibly bohemian charm. (Do we sound like the Lonely Planet?). It´s one of those cities you want to explore getting lost around its chaotic and ramshackle streets, admiring the houses in bright colours precariously perched on the Valparaiso hills. Everyone in our hostel arrived thinking they would spend a couple of days there and most of them stayed for more than a week. We did the same. It´s also very close to the beaches of Viña del Mar and Reñaca, which obviously adds to its appeal. So in the morning, we explored the city and its surroundings and in the afternoon, we went to the beach. We also visited two of Pablo Neruda`s houses, full of his collections. We were staying in a hostel in Cerro Concepcion, a neighbourhood full of hip bars (in one of which Blanca has her first experience with the Chilean drink pisco sour!!!), pretty coffee shops and art galleries. Casa Aventura, where we were staying, was a very friendly place, where we made friends with a Chilean called Alejandro, a Canadian called Cameron and a Scott called Neil. Neil was almost at the end of his own ten months travelling from Canada down to Buenos Aires, and gave us a vision of what we could be feeling in ten months time. Cameron had spent three months in Argentina and Chile and spoke Spanish with a distincitive argentinian accent! Not what you´d expect from a Canadian dude! Right on! Alejandro was in Valparaiso for two weeks, enjoying the beach and the chicas in the cool Sector five of Reñaca. We are now in Santa Cruz, where we had planned a wine tour, but instead we are doing nothing and getting ready to head to the beach again tomorrow in Pichilemu, Chilean surf capital, and hit some waves!

Blanca

Valparaiso

Valparaiso

Jon

Valparaiso es una ciudad increible, llena de contrastes. Preciosa en los Cerros, donde las casas de diferentes colores se apoyan en las colinas de manera inexplicable. Parece que se van a caer en cualquier momento. Es tambien una ciudad decadente con una energia muy especial, una de esas ciudades que es mejor conocer a pie, paseando y perdiendose por sus calles, subiendo a pie por sus colinas, empapandote de su misterio. Casi todos nuestros compañeros de hostal llegaron pensando que se quedarian por un par de dias y se quedaron por lo menos una semana. Nosotros hicimos lo mismo. Por supuesto, el hecho de que esta junto a las playas de Viña del Mar y Reñaca ayudo en nuestro decision. Asi que cada dia explorabamos la ciudad o sus alrededores por la mañana y pasabamos la tarde relajandanos en la playa. Hemos visitado tambien dos de las tres casas de Pablo Neruda, la de Valparaiso y la de Isla Negra. Ambas son increibles, con enormes ventanales, asi la casa es parte del paisaje y el paisaje es parte de la casa, y estan llenas de sus colecciones y recuerdos. Era un hombre interesantisimo y muy divertido. En Valparaiso, nos quedamos en un hostel, Casa Aventura, en Cerro Concepcion, un barrio lleno de cafeterias originales, restaurantes, bares (en uno de los cuales, Blanca probo por primera vez el pisco sour chileno, buenisimo… y fuertisimo), tiendas originales y muchas galerias de arte. En el hostal conocimos a mucha gente, entre ellos un chileno, Alejandro, que estaba en la ciudad pasando sus vacaciones, un canadiense, Cameron, que estaba viajando por Argentina y Chile, y hablaba español con acento argentino, y un escoces, Neil, que habia pasado diez meses viajando desde Canada hasta Chile. Ahora estamos en Santa Cruz, donde ibamos a hacer una ruta del vino, pero, en vez de eso, estamos descansando en preparacion para mañana ir a la playa de nuevo en Pichilemu, la capital chilena del surf.  
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