So, we finally made it to the Patagonia! And we did it in style! We took the Navimag ferry from Puerto Montt (at the south of the Chilean Lake District) to Puerto Natales (in southern Patagonia). For four calm (thankfully!) days, we travelled around desserted islands, narrow channels barely big enough for the ferry, and glaciers. We stopped only once at the remote Puerto Eden, the only village on our route, where around 200 descendants of the Kaweshar indigenous people still live. The Kaweshar people lived in family groups, spending 70% of their time in their wooden canoes, and women were the only ones who could swim!

The boat was a fantastic experience; it’s not a cruise, it´s a cargo boat that provides basic accomodation and meals, but in high season it’s full of travellers wanting to get to the Torres del Paine National Park, near Puerto Natales. The crew made a fantastic job of entertaining us with films, talks about the landscape, Torres Del Paine and information on indigenous populations. They also signalled all the important views on our way, from the glaciar Pio XI to the dolphins and whales we got to see on our way! The good weather made all the difference and we were incredible lucky as we had mild wind even when we entered the Pacific Ocean on our second day! In between incredible views, we had time to relax looking around the islands, reading, and meeting people. On the last evening, they organised a Bingo party (Jon and Blanca were picked to play a “pass the orange with your neck” game in front of everyone!), live music and a DJ session. All in all, a fantastic experience and a really different view on the Chilean Patagonia.

Boarding the boat

Sunset on Patagonia

Cool Jon

Captain Blanca

Blanca y Jon

Finalmente, hemos llegado a la Patagonia! Y lo hemos hecho de una manera espectacular. Cogimos el Ferry Navimag para viajar desde Puerto Montt (en la Region de los Lagos) a Puerto Natales (en la Patagonia Sur). Durante cuatro dias (en los que, menos mal, tuvimos buen tiempo), navegamos alrededor de islas desiertas, a traves de pasos que a veces eran tan pequeños que parecia que el ferry no podria atravesarlos, y glaciares. Solo paramos una vez en Puerto Eden, un pueblecito pequeño, el unico a lo largo de nuestra ruta, en el que viven unos 200 descendientes del grupo indigena Kaweshar. Los Kaweshar tradicionalmente viven en el mar, y pasan el 70% de sus vidas en sus canoas de madera!

Viajar en el barco fue una experiencia muy especial. El barco no es un crucero, es un barco de carga que, durante el verano, ofrece alojamiento basico y comida, lo que muchos viajeros aprovechan para llegar al Parque Nacional Torres del Paine, cerca de Puerto Natales. Sin emabrgo, la tripulacion se preocupo en todo momento de entreternos con peliculas, charlas sobre la region y sus grupos indigenas y sobre Torres del Paine. Ademas, siempre nos avisaban cuando estabamos a punto de pasar algun punto intersante, como un barco anclado en medio del mar o el Glaciar Pio XI (espectacular, nos acercamos tanto que casi podiamos tocarlo). Igualmente, nos avisaron cuando tuvimos la suerte de pasar junto a delfines y ballenas! Tuvimos mucha suerte con el tiempo, ya que el viaje hubiera sido muy diferente si el oceano hubiera estado encrespado (navegamos en mar abierto durante el segundo dia) o las nubes hubieran ocultado las vistas. No fue asi y pudimos disfrutar de vistas increibles y tambien relajarnos leyendo o hablando con los otros pasajeros. La ultima noche, organizaron una fiesta con bingo y juegos (Jon y Blanca tuvieron que salir a jugar a “pasar la naranja con el cuello”), ademas de musica en vivo y una sesion de baile. Sin ninguna duda, este viaje ha sido una de las experiencias mas interesantes que hemos vivido y una forma magnifica de llegar a la Patagonia!

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