The Colca Canyon is apparently the second deepest in the world, although somehow we managed to walk to the bottom and back up again in one day! After another frustrating and very bumpy bus ride with sheer clifs falling away on one side, and waiting for 4 hours to get a connection,  we arrived safely in the great little town called Cabanaconde. Located at the top of the canyon, Cabanconde is very remote, but you still can buy a bottle of Coca Cola in all the small shops dotted around the town. People here still grow produce on terraces similar to those used in the Inca and pre-Inca times; cows, bulls and horses roam the streets, but at the same time, they still manage to have a small cinema and they were showing a film when we arrived!

Our hostel was very rustic, it was lit by candle lights and we huddled around a fire lit for us as we ate a very inexpensive but surprisingly delicious alpaca and pasta meal! After a good night sleep we went to a viewpoint over the canyon before starting our descent to the Oasis at the foot of the canyon. We met Chris, an Autralian, at breakfast so we all went walking early in the morning together.

Going down the canyon was pretty easy, although the loose dirt and rocks underfoot made it a slippy descent. The Oasis at the bottom made it all worthwhile, and we all took a swim in the lukewarm waters of the swimming pool, it was so refreshing and sunbathing after was very relaxing! After saying goodbye to Chris, and get ready for the climb up, we bought the most expensive bottle of water in the world and left the Oasis! Without any shade to hide from the midday sun we struggled back up the canyon for four hours.

The next day we left Cabanaconde. Another bus on the same route had cancelled so they crammed everyone onto our bus! One local sat on Jon`s lap as people were crammed in unable to move between other people and their belongings. Fortunately we had a seat but everyone in the aisle was complaining that they were being treated like animals! As the bus struggled along the windy road under the weight of so many people, we manage to get a good view of the incredible scenery all the way back to Arequipa!

El Cañon del Colca, segun dicen en Arequipa, es el segundo mas profundo del mundo y, sin embargo, nosotros pudimos bajar hasta abajo y volver en solo un dia!!!! Despues de otro horrible viaje en bus por montañas y acantilados, y de tener que esperar 4 horas por el segundo bus a mitad de camino, llegamos sanos y salvos a la pequeña ciudad de Cabanaconde. Justo en la cima del cañon, Cabanoconde es un pueblo muy apartado del mundo (aun asi, se puede comprar Coca Cola en cada una de sus pequeñas tiendas!)  Aqui, la gente, acostumbrada a los turistas, no les presta mucha atencion y siguen con su vida. Todavia practican la agricultura en las pequeñas terrazas que usaban los incas y las tribus precolombinas, las vacas, toros y caballos se pasean con normalidad por la ciudad, y sus habitantes han montado su propio cine en un garaje en el que estaban mostrando una pelicula cuando llegamos.

Nuestro hostal era muy basico pero encantador. Estaba ilumnido por velas y, a la hora de cenar, encendieron el fuego de la chimenenea para nosotros. Asi que estuvimos calentitos mientras comiamos nuestra cena (barata y deliciosa), pasta con alpaca! Despues de una buena noche de descanso, fuimos hasta un mirador en las afueras del pueblo para ver el cañon y enseguida empezamos nuestro camino rumbo al Oasis, en la parte de abajo del cañon. Conocimos a Chris, un australiano viajando alrededor del mundo, durante el desayuno y bajamos todos juntos.  

Bajar fue bastante facil, a pesar de que el terreno era muy resbaladizo. Llegar al Oasis fue un buen premio, sobre todo cuando todos nos metimos en la piscina y tomamos el sol por unas horas! Despues, le dijmos adios a Chris, que seguia su camino de ascenso hacia otro pueblo, compramos la botella de agua mas cara de la historia y nos preparamos para subir! Al sol del mediodia, y sin ninguna zona de sombra, la escalada fue dura y tardamos cuatro horas hasta Cabanaconde!!!

Al dia siguiente dejamos Cabanoconde hacia Arequipa. Otro de los buses haciendo la misma ruta habia sido cancelado asi que metieron a todo el mundo en nuestro bus. Una señora se apoyo en las rodillas de Jon durante parte del camino! La verdad es que la gente en el pasillo no tenia nada de espacio para moverse entre todos los demas y sus bolsas! Nosotros tuvimos suerte y pudimos sentarnos pero todo el mundo se quejaba de que les estaban tratando como animales! Al bus le costo subir la colina con el peso de la gente pero al menos pudimos disfrutar de las vistas en nuestro camino a Arequipa.

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