Doing the Quilotoa Loop, in Ecuador, is without a doubt, one of the best experiences we have had so far, not only in this country, but on our trip. The loop is a section of roads and paths that go around different Quechua villages set around the impressive Quilotoa crater/lake. The public transport is really only for locals, so buses run to certain villages on market day and at ungodly hours! But that is the fun, finding different ways to get around, especially most of it on different public buses (these are not just chicken buses, but sheep-on-the-roof, headstones on seats buses!). You usually do the rest of the trip hiking through the incredibly beautiful scenery.

Our first day, we took two crazy buses and got to Tigua, where the famous Tigua paintings are from. We stayed at the Posada de Tigua, a lovely working ranch run by a very hospitable family and a giant dog named Corleone. We hiked to the Painters gallery, where Tigua works are exhibited for sale, walked around the ranch, milked some cows (yep!), and had a truly relaxing time with the family and the other guests.

There, we met March, who had been volunteering on a Government run project that informs people about the Chagas disease. Having been volunteering in Quito as well, we had fascinating conversations with her about how to save the world! And specifically Ecuador! At times challenging, at times angry, all our conversations made us really think about our ideas on volunteering. Check our voluntary pages to know about it! (Coming soon!)

With March we headed to Quilotoa (by rented car, we are afraid to say! It was just TOO complicated! But supporting the local economy!), and did a day hike around the crater of the lake! The views from every single point were just breathtaking! Although the hike did also leave us breathless! You´d think that after months in high altitude, we would have acclimatized by now!

The next day we had planned to hike to the famous Black Sheep Inn, but the rain and our tiredness made us hire another truck. Amable, an indigenous from Quilotoa, took us to Chugchillan, where the Inn is located, and provided some more food for thought about volunteering with indigenous communities and what they really need. His family and some other local families had created a small co-op bank to give loans to indigenous people. He asked for our help on computing and accounting, so we are planning to prepare a couple of workshops and come back to Quilotoa soon! He was also saying how the Black Sheep Inn, a very famous Eco lodge run by a couple of Americans living in Chugchillan, was taking business away from the basic accommodations of Quilotoa and despaired that the community didn´t seem to react and try to improve and compete!

Once in the Black Sheep Inn, we understood how difficult it must be to compete with them. The place is truly a lovely place in what everything has been made with two things in mind: their guests and nature. The most impressive thing is undoubtedly, their composting toilet, but they also have a greenhouse, practice permaculture and are trying to make the Inn fully sustainable and produce zero waste! At the same time, the place is comfortable, friendly and very, very special! Staying there was very inspirational and we have come out with lots of new info about the planet and lots of ideas on how to take care of it!

On our last day in the loop, we got up at 2.30 to get the 3am bus for the Saqsili market, one of the biggest in the area. It´s not a touristic market, but the place where indigenous people stock up on everything, from food, to furniture to farm animals!

Then, it was back to civilization for just one day before our long awaited trip to the jungle! We are leaving tomorrow!

 

Hacer la ruta de Quilotoa, en Ecuador, es, sin ninguna duda, una de las mejores experiencias que henos tenido hasta ahora, no solo en Ecuador, sino en nuestro viaje por Sudamerica! La ruta es un conjunto de carreteras y caminos que pasa por varios pueblecitos quichuas tradicionales alrededor de la impresionante laguna de Quilotoa. El transporte publico de la ruta es solo para los habitantes de la zona, no para turistas, asi que los buses solo van a determinados pueblos cuando es dia de mercado y a unas horitas… Pero encontrar la manera de ir de un sitio a otro es parte de la diversion! Y acabamos haciendo muchos de nuestros viajes en buses en los que tambien iban algunas ovejas (pero ellas en la parte de arriba del bus, con el equipaje) y la gente, quien sabe por que, llevaba cruces enormes para tumbas en el bus! Normalmente, tambien se puede hacer parte de la ruta caminando y disfrutando los paisajes tan increibles de la zona.

En nuestro prrimer dia, fuimos en dos buses de locura hasta Tigua, de donde son las famosas pinturas. Nos quedamos en la Posada de Tigua, una granja encantadora en la que todavia se trabaja la ganaderia y en la que nos acogieron la familia y su perro (enorme!) Corleone. En los dos dias que estuvimos alli, caminamos hasta la Galeria de Tigua, donde se exhiben para la venta muchos de los productos artisticos que se realizan en el pueblo, caminamos por la granja, ordeñamos las vacas (en serio!) y lo pasamos muy bien, relajados con la familia y los otros huespedes.

Alli, conocimos a March, que habia estado trabajando de voluntaria en un proyecto del Gobierno de Ecuador para informar a la gente sobre la enfermedad de Chagas. Como nostros tambien habiamos estado de voluntarios en Quito, todos teniamos muchas ideas sobre como salvar al mundo y sobre todo a Ecuador! Tuvimos unas conversaciones fascinantes que nos hicieron pensar mucho sobre nuestras ideas sobre voluntariado! Pondremos nuestras ideas en nuestras paginas de voluntariado pronto!

En compañia de March, nos dirigimos a Quilotoa (en un coche alquilado, nos tememos! Era demasiado complicado ir de otra manera! Pero, oye, estabamos apoyando la economia del lugar!) y caminamos alrededor del crater de la laguna Quilotoa. Las vistas desde cualquier punto del crater nos dejaban sin respiracion como tambien la caminata nos dejaba sin respiracion! Y eso que pensabamos que despues de varios meses viviendo muy por encima del nivel del mar, ya nos habriamos acostumbrado!

Al dia siguiente, habiamos planeado ir caminando  a la famosa posada Black Sheep Inn, pero la lluvia y nuestro cansancio nos hicieron cambiar de opinion y acabamos alquilando una camioneta.  Amable, un indigena de Quilotoa, nos llevo a Chugchillan, donde esta la posada, y su conversacion nos hizo tambien pensar sobre el voluntariado y lo que las comunidades indigenas realmente necesitan!  Su familia y otros habitantes de la region han creado una cooperativa para prestar dinero a familias indigenas de la zona que quieren empezar un negocio. Nos pidio ayuda con cosas de informatica y contabilidad, asi que vamos a preparar un par de talleres y volver a Quilotoa para ayudar a la cooperativa un fin de semana cuando podamos. Tambien nos comento como la Black Sheep Inn, que es una posada ecologica muy famosa que pertenece a una pareja americana, les estaba quitando huespedes a las alojamientos mas basicos que hay en Quilotoa, pero se quejaba de que la comunidad no reaccionaba para intentar recuperar el turismo.

Una vez en la posada, nos dimos cuenta de por que era dificil competir con ella. Es un lugar encantador en el que todo se ha hecho pensando en dos cosas: la comodidad de los huespedes y el medioambiente.  Lo mas impresionante es sin, duda, los servicios ecologicos (que no usan agua, sino material natural), pero tambien tienen un invernadero, practican la permacultura y estan intentando que la posada sea autosuficiente y genere cero de basura. Al mismo tiempo, las habitaciones son muy acogedoras, y el lugar es muy comocdo y muy, muy especial. Quedarnos alli nos inspiro a pensar en nuevas ideas y cosas que podemos hacer para intentar salvar el planeta.

Nuestro ultimo dia alrededor de Quilotoa, nos levantamos a las 2.30 para coger el bus de las 3 que te lleva al mercado de Saqsili, uno de los mas grandes de la zona. No es un mercado para turistas sino para que los habitantes de los pueblos remotos de la zona compren de todo, desde comida hasta muebles y animales de granja!

Despues, volvimos a la civilizacion (que shock!) solo un dia antes de empezar nuestro viaje a la Selva Amazonica! Nos vamos mañana!

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