We are staying with a couple that Blanca met in Oxford; Monika is from Colombia and Simon, from England, and they have a 1 year old daughter, Maria, who is really cute! They kindly let us impose on them for the weekend and took us to their family house in the lovely Villa de Leyva. On our way, we stopped at the impressive salt cathedral in Zipaquira, a huge underground construction made mainly in salt, where they celebrate mass, and even weddings and baptisms. It was a very special place!

Villa de Leyva is a beautiful little town, with cobbled streets, white washed houses, and small little courtyards with craft shops and lovely restaurants. It´s a typical weekend destinations for Bogotanos and so it was very lively. We spent Saturday exploring the little streets and found a very special shop, selling real crafts made by the different indigenous tribes of Colombia. The friendly owner had no problem telling us about all the tribes and areas in Colombia, map of the country in hand! It was very interesting! Inevitably, we ended up buying a very expensive (but beautiful) hammock made by the people of La Guajira, in the north.

Sunday was family day, as Monika´s aunt organized a nice BBQ, and we enjoyed the lovely house and the great surroundings. It was great sitting around the garden, eating the meat from the BBQ, and looking at the mountains in the distance.

We have really fallen in love with Colombia! We are impressed that, with all the troubles they have, they have managed to make their country such a great place to visit!

En Bogota, nos estamos quedando con una pareja amiga de Blanca, a los que conocio en Oxford. Monika es de Colombia y Simon, de Inglaterra, y tienen una hija de un año, Maria, que es monisima! Fueron muy amables y nos dejaron invadirles el apartamento de Bogota y ademas, el fin de semana, nos llevaron al precioso pueblo de Villa de Leyva, donde la familia de Monika tiene una casa. Por el camino, páramos tambien en la impresionante Catedral de sal de Zipaquira, una enorme construccion subterranea, hecha principalmente de sal, donde celebran misa e incluso, bodas y bautizos. Un lugar muy especial!

Villa de Leyva es un pueblo muy bonito, con callejuelas de piedra, casas pintadas de blanco y muchos patios escondidos en los que hay tiendas de artesanias y restaurantes. Es un lugar en el que muchos bogotanos pasan los fines de semana, asi que estaba muy animado. Pasamos el sabado caminando por sus calles, y encontramos una tienda muy especial, que vendia artesanias verdaderas hechas por las diferentes tribus indigenas de Colombia. El propietario, muy amablemente, nos conto sobre las tribus colombianas mas importantes y nos mostro su ubicacion, con el mapa de Colombia en la mano! Fue muy interesante, y por supuesto acabamos comprando una hamaca carisima (pero preciosa) hecha por las tribus de La Guajira, en el norte. El domingo fue un dia familiar, porque la tia de Monika organizo un asado, asi que disfrutamos de la casa y los alrededores. Nos encanto sentarnos en el jardin, con la comida de la parrilla, mirando las montañas.

Relamente, nos hemos enamorado de Colombia! Estamos muy impresionados de que, con todos los problemas que todavia tienen, hayan construido un sitio tan maravilloso de visitar.

Advertisements